Alvaro Urkiza

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Lapurdi – Le Côte Basque: akelarres, olas y pimientos rojos

Alrededor de los valles enmoquetados. Bajo las zarzas enmarañadas. Sobre la rama donde canta el petirojo. Dentro, ante, contra, desde. En Euskal Herria casi todo es absoluto. Lapurdi, la parte de Iparralde que se asoma al Cantábrico, es una afirmación pintada sobre el paisaje.

El norte costero del país de los vascos es más tímido, si cabe. Y muy hermoso. Late un latido discreto, rojo y blanco, fronterizo y contrabandista. Es el pescador con pipa que humea las galernas y el pastor que enciende fuegos rituales a los duendes de la cueva grande. Es sendero que se tapa todos los años si no se pisa.

El aldeano recio y sensible se sofistica y decora el caserío, lo transforma en una apuesta parisina pero templada por las olas del Cantábrico. Nace Biarritz, se tardea en los cafés de San Juan de Luz. Las bicicletas nunca pasan de moda en estos asfaltos legendarios, de anticuario, de Tour de France en blanco y negro.

Sare, Guethary, Ainhoa, Ezpeleta… Sin darnos cuenta nos envuelve su personalidad especial y la canción mágica que silban las brisas vascas. Son raíces aéreas, son caricias de abuelas que lloran y ríen al mismo tiempo. No hay aduana que se resista a esta realidad casi mítica, trascendente y sencilla. Como los 4 elementos primeros que adoran estas gentes: la tierra, el aire, el fuego y el agua. El Lauburu, la cruz de 4 cabezas. Nos da la bienvenida y nos despide con un hasta pronto, un ¡Gero arte!

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2 comentarios en “Lapurdi – Le Côte Basque: akelarres, olas y pimientos rojos”

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